CUIDADO DE LOS FLOREROS DE PAPEL

Cada florero de papel llega en un embalaje que explica cómo funciona. Esta es la versión larga, escrita porque las mismas preguntas nos llegan por correo cada semana.

Un florero de papel es una funda, no un recipiente

El agua nunca toca el papel directamente. Llenas un vaso cualquiera, un tarro de cristal o la base recortada de una botella de plástico, lo pones sobre una superficie plana y deslizas el florero por encima. El recipiente de dentro sostiene. El papel se mira.

¿Puedo ponerle agua?

En el papel no: en el recipiente que va dentro. Hasta la mitad basta para la mayoría de los tallos. Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta es todo el diseño: el florero convierte algo que ya tienes en algo que merece mirarse.

¿El papel es impermeable?

Resistente al agua, que no es exactamente lo mismo. Es un papel patentado de 180 g con hilo de algodón, plastificado por una cara y cosido a mano, así que las salpicaduras, la condensación y los tallos mojados no lo reblandecen ni le dejan marca, como sí le pasaría a una cartulina normal. No está hecho para sumergirse. Si llega a mojarse de verdad, déjalo en un sitio seco y no lo toques — se seca plano y mantiene la forma.

¿Cuánto dura?

No tiene fecha de caducidad. Lejos del agua estancada y de muchas horas de sol directo — que acaba apagando cualquier color impreso — un florero dura lo que tú quieras. Los nuestros llevan en las estanterías del estudio desde la primera colección.

¿Puedo reutilizarlo?

Sí, siempre. Lo levantas, vacías el vaso y lo guardas. Se guarda plano, así que un pequeño montón cabe sin problema en un cajón y sale cuando cambian las flores, o la mesa.

¿Cómo se limpia?

Un paño seco, o apenas húmedo para una marca que no se va cepillando. Sin jabón, sin frotar, y con cuidado alrededor de la estampación en dorado — está aplicada en la superficie y se apaga si insistes. Casi siempre es solo polvo.

¿Qué cabe dentro?

Los floreros grandes miden 265 x 290 mm en plano y admiten un vaso normal, un tarro de cristal o una botella de 1,5 litros cortada a unos 15 cm. Los minis miden 168 x 168 mm y van bien con un vaso pequeño, un portavelas o un tarro de especias. Si el recipiente se aguanta solo y retiene el agua, sirve.

¿Funciona con flores secas?

Sí, y es la forma más fácil de usarlo. El florero no tiene base propia, así que los tallos siguen necesitando algo dentro donde apoyarse, pero sin agua de por medio puede ser cualquier cosa: una lata, un tarro, un rollo de cartón.

¿Puedo enviarlo por correo?

Está hecho para eso. Un florero de papel viaja plano dentro de un sobre, por eso llega a sitios donde nuestra cerámica no llega, y por eso se regala más de lo que se compra para uno mismo.

¿Te queda alguna duda? Escríbenos a webshop@octaevo.com. Para un paso a paso con fotos, mira Cómo usar el florero de papel OCTAEVO. Para ver la gama, empieza por los floreros de papel o los minis.